Especialista en pensiones IMSS · 17 años en la misma materia
Si está por iniciar su trámite, si le dijeron que entre a una modalidad, o si quiere saber cuándo y con qué salario le conviene retirarse, lo que decida ahora define cuánto va a cobrar cada mes por el resto de su vida. Le digo qué le conviene antes de que mueva un papel. Soy abogada y llevo diecisiete años dedicada exclusivamente a pensiones.
Bajo la Ley 73 su pensión sale de tres variables que se combinan: el salario promedio de sus últimas 250 semanas, el total de semanas que tenga acumuladas —entre más semanas, mayor el porcentaje— y la edad a la que decida pensionarse: a los 60 años se cobra el 75% y a los 65 el 100%.
Ninguna de las tres se puede ver por separado, y hay plazos que determinan cuál conviene mover primero. Ahí está la estrategia, y ahí es donde una mala decisión cuesta dinero cada mes durante el resto de su vida.
Lo que escucho todos los días
No hace falta tener un problema para necesitar asesoría. Hay quien viene a planear su retiro con tiempo, quien está en medio de un trámite que no avanza, y quien llega cuando ya le dijeron que no. Los tres casos se atienden.
"No tengo ningún problema, solo no sé por dónde empezar."
Es el mejor momento para preguntar. Cuando todavía no ha movido nada, están abiertas todas las opciones y ninguna decisión se ha cerrado.
"Ya estoy grande y no puedo andar dando vueltas."
No tiene por qué. El expediente se arma completo antes de presentarlo, y de las idas y los seguimientos me encargo yo.
"Me negaron la pensión y no entendí por qué."
Le entregaron una hoja con términos que nadie le explicó. Una negativa del IMSS no es la última palabra: se impugna ante tribunales.
"Trabajé 40 años y me quieren dar una miseria."
Casi siempre es un problema de salario base de cotización mal registrado, o de semanas que el IMSS no le está reconociendo.
"Le pagué a alguien por adelantado y desapareció."
Le cobraron antes de hacer nada, le prometieron un monto y ya no contesta el teléfono. Es el fraude más común en este tema, y lamentablemente no es raro.
"Me faltan semanas porque un patrón nunca me dio de alta."
Si puede acreditarse que existió la relación laboral, esas semanas se reclaman legalmente. Con recibos, contratos, testigos y otras pruebas.
"Me dijeron que con la Modalidad 40 voy a ganar el máximo."
No siempre es cierto, y a veces ni siquiera es la modalidad que le corresponde. Hay casos en que las aportaciones cuestan más de lo que el aumento devuelve. Se decide con cálculo, no con promesas.
"Llevo cinco vueltas al IMSS y siempre falta un papel."
Se forma desde las cinco de la mañana, a las tres le dicen que un documento está mal, regresa al otro día con ese corregido y ahora el que ya no sirve es otro. No es mala suerte: es un expediente mal armado desde el principio.
"Ya estoy pagando una modalidad y creo que me equivoqué."
Es de los errores más caros. Si nadie le hizo el cálculo antes de inscribirse, puede estar pagando miles de pesos al mes por un aumento que no compensa, o cotizando en un esquema que no le suma para la pensión. Conviene revisarlo cuanto antes.
"Mi esposo falleció y no sé si me toca algo."
Existen pensión por viudez, orfandad y para ascendientes. Tienen requisitos y plazos propios, y una negativa también se puede impugnar.
Lo que casi nadie le advierte
Un trámite mal hecho se vuelve a hacer. Una estrategia mal elegida, no. En pensiones hay decisiones que se toman una sola vez en la vida, y estas son las que más caro se pagan:
Un error de asesoría en pensiones no se paga una sola vez: se paga cada mes, durante veinte o treinta años. Por eso la asesoría va antes del trámite, no después de que ya se equivocó. Si todavía no ha hecho nada, está en el mejor momento para preguntar.
Advertencia importante
Hay quien se aprovecha de que este tema es complicado: promete pensiones garantizadas, cobra por adelantado y desaparece. Aprenda a reconocerlos, aunque después no me contrate a mí. Esto es lo que hacen:
Sin ver su historial de semanas cotizadas nadie puede saber a cuánto asciende su pensión. Quien le da una cifra en la primera llamada, se la está inventando.
"Le garantizo su pensión." Nadie puede garantizar el sentido de una resolución del IMSS ni de un tribunal. Ni un abogado, ni nadie.
Y sin contrato ni recibo. Cuando el dinero ya está entregado, dejan de contestar el teléfono.
Comprar o fabricar semanas es un delito. Y el perjudicado termina siendo usted, porque el IMSS puede anular la pensión completa años después.
Quien va a manejar su pensión debe darle su nombre completo y una credencial que usted pueda verificar. Si solo tiene un número de teléfono y respuestas evasivas, no sabe a quién le está entregando su futuro.
Y su NSS, su CURP y sus claves. Se trabaja con copias y con un poder otorgado por escrito. Nunca entregue originales ni sus contraseñas a nadie.
Lo que sí va a escuchar, cuando sea el caso: "Usted no tiene caso, y no le voy a cobrar por decírselo." Prefiero perder un cliente que cobrarle por un asunto que no va a prosperar.
Las vueltas al IMSS
Mucha gente cree que le fue mal por torpeza suya o por mala suerte. Casi nunca es eso. Hay razones concretas por las que un trámite de pensión se atora, y ninguna tiene que ver con usted.
Mi garantía sobre el trabajo
Me paga hasta que usted cobra.
No le puedo garantizar el resultado. Nadie puede, y quien se lo prometa le está mintiendo. Pero sí le puedo garantizar esto: mis honorarios se cubren cuando usted recibe su dinero. No antes.
Si a usted no le pagan, a mí tampoco.
Quien cobra todo por adelantado obtiene lo mismo salga bien o salga mal su asunto. Bajo este esquema, mi trabajo y su resultado van amarrados. Y el criterio no cambia: le digo lo que realmente le conviene, aunque eso signifique decirle que puede hacer el trámite usted solo y sin pagarme.
Ahora la letra chica, dicha de frente, porque prefiero que la lea aquí y no que se la encuentre después:
Vía administrativa
Todos los trámites y gestiones ante el IMSS que se resuelven sin demandar. Aquí no hay gastos de procedimiento: todo se cobra al final.
Mis honorarios, hasta que usted cobraVía judicial
Mi porcentaje también se paga al final. Pero durante el procedimiento sí se cubre lo que se va generando: revisión de expediente, traslados, días de audiencia, peritajes, copias certificadas y notificaciones.
Desglosado desde el primer díaUn juicio implica trabajo y salidas que ocurren mucho antes de que haya un resultado, y eso no se lo puedo ocultar. Lo que sí le garantizo es que va a saber el desglose completo antes de decidir.
Áreas de práctica
No atiendo de todo un poco. Diecisiete años en la misma materia es la razón por la que reconozco un error de cálculo en cuanto veo el expediente.
Quién lo va a atender
Abogada litigante titulada en 2009. Diecisiete años dedicados a asuntos de pensión ante el IMSS, con atención directa en Ciudad de México y Estado de México, y representación en toda la República.
Atiendo personalmente cada asunto, de principio a fin. Usted trata con la abogada que lleva su caso: no lo pasan con alguien distinto cada vez que llama, ni le contesta quien no conoce su expediente.
Cómo trabajamos
Antes de que usted gaste un peso, va a saber si tiene caso o no lo tiene.
Me llama o me escribe por WhatsApp y me platica en qué punto está. Le hago unas preguntas para entender su situación y saber qué documentos tiene a la mano.
En esa misma llamada le digo por dónde debe empezar: si lo suyo es un trámite que puede hacer usted mismo, si conviene esperar, si hay que corregir algo antes de meter papeles, o si de plano hay que demandar. Y si no hay nada que hacer, se lo digo de frente y ahí termina, sin cobrarle nada.
Si hay camino, agendamos la asesoría formal, que sí tiene costo. Ahí analizo su historial de semanas cotizadas, su salario base y el régimen aplicable; le entrego el monto lo más aproximado al real y el plan para llegar ahí, todo por escrito.
Yo armo el expediente completo antes de presentarlo, para que no lo manden de vuelta por un documento. Y le aviso en cada etapa importante, explicado en lenguaje que se entiende, no en jerga de abogados.
Preguntas frecuentes
Depende de la fecha en que cotizó por primera vez al IMSS. Si su primer registro es anterior al 1 de julio de 1997, le corresponde la Ley 73. Si empezó a cotizar en esa fecha o después, le corresponde la Ley 97 y su pensión se financia con el saldo de su AFORE.
En la Ley 73 el monto no sale de un solo dato: se combina el salario promedio de las últimas 250 semanas, el total de semanas acumuladas —que determina el porcentaje de incremento— y la edad de retiro, que va del 75% a los 60 años al 100% a los 65. A eso se suman, cuando aplican, las asignaciones familiares.
Quien cotizó en ambos periodos conserva el derecho a elegir el régimen de Ley 73, que en la mayoría de los casos resulta más favorable.
Las señales más claras: le prometen un monto antes de revisar su historial, le garantizan el resultado, le piden pago fuerte por adelantado, le ofrecen conseguirle semanas que no cotizó, no le dan un nombre ni una credencial verificable, o le piden documentos originales.
Y una regla simple: si suena demasiado bueno, es mentira. Nadie regala pensiones y nadie puede garantizar una resolución.
Sí hay. Una negativa del IMSS es una resolución administrativa y se puede impugnar mediante demanda ante los Tribunales Laborales del Poder Judicial de la Federación.
Las causas más comunes son semanas no reconocidas, patrones que no reportaron correctamente, discrepancias de nombre o CURP, y clasificación equivocada del régimen. El primer paso es obtener la resolución por escrito y el historial completo de semanas cotizadas.
Depende de su situación, y es de las decisiones que más caro se pagan cuando se toma mal. No todas las modalidades sirven para lo mismo.
La Modalidad 40, o continuación voluntaria, es para quien ya cotizó y causó baja, y quiere seguir aportando para subir su salario promedio y sumar semanas. Es la que más impacta el monto de una pensión de Ley 73, pero no incluye servicio médico y no siempre compensa lo que cuesta.
La Modalidad 10 es para trabajadores independientes: sí da atención médica y permite aportar a Infonavit, aunque resulta más cara y no está diseñada para elevar el salario promedio. Hay casos en que se usa antes de la Modalidad 40, porque genera la vigencia de derechos que esta última requiere.
Y existen otras modalidades que solo cubren atención médica y no generan semanas para pensión, lo cual sorprende a mucha gente que llevaba años pagando creyendo que sí contaban.
Cuál le sirve a usted, en qué orden y con qué salario, se define con números sobre su expediente. No por lo que le funcionó a un conocido.
Bajo la Ley 73, 500 semanas. Bajo la Ley 97, tras la reforma de 2020, el requisito arrancó en 750 semanas en 2021 y sube gradualmente hasta llegar a 1,000 semanas. El número que le aplica depende del año en que se pensione, por eso conviene verificarlo antes de iniciar cualquier trámite.
Sí, cuando puede acreditarse que existió relación laboral. Se demanda el reconocimiento de esas semanas y, en su caso, la corrección del salario base de cotización.
Sirven como prueba recibos de nómina, contratos, credenciales, correos, constancias y testigos. Esto es un procedimiento legal, y es cosa muy distinta de la oferta ilegal de "comprarle" semanas.
El IMSS otorga pensión por viudez al cónyuge o concubino, por orfandad a los hijos menores de 16 años (hasta 25 si estudian, y sin límite de edad en caso de incapacidad), y a ascendientes que dependían económicamente del asegurado. También existe ayuda para gastos de funeral.
Cada supuesto tiene requisitos y plazos propios, y una negativa también puede impugnarse.
La primera llamada no tiene costo. Sirve para saber en qué punto está y qué le conviene hacer. Si no hay nada que hacer, se lo digo ahí mismo y no le cobro nada.
La asesoría formal sí tiene costo. Es donde reviso su expediente a fondo, hago el cálculo y le entrego la estrategia por escrito.
Y mis honorarios se cubren cuando usted cobra, no antes. Con una salvedad que le digo de frente: si hay que ir a juicio, mi porcentaje sí queda para el final, pero los gastos y el trabajo que corren durante el procedimiento se cubren conforme ocurren, desglosados desde el primer día.
Esto no significa que le garantice ganar. Ningún abogado puede garantizar el sentido de una resolución.
La llamada para valorar su caso no tiene costo y no lo compromete a nada. Si su asunto no procede, se lo diré con la misma claridad con la que se lo diría a mi familia.